miércoles, 19 de junio de 2013
Fútbol de miércoles
Las ganas de beber un poco para aliviar el intenso dolor de cabeza, me arrastra un miércoles por la noche a un bar de medio pelo a ver fútbol nacional. Sí, nacional, porque para mi mala suerte, hoy juega un clásico que solo importa en este país. Hoy no hay Champion League ni eliminatorias al mundial, porque si lo hubiera, al menos me aseguraría que habría un poco de emoción. Creo que hasta preferiría ver un juego de rugby europeo a ver a estos dos equipos ir y venir por la pelota sin mayor exhibición de táctica, talento o piernas (nótese el punto de interés de las mujeres con este deporte).
Pero claro, cuarenta minutos después, con marcador cero a cero, con un trago en la mano y unos piqueos sosos pero aceptables, ya estaba más relajada. Interesarme y burlarme de un deporte que me gusta, pero representado por equipos tan desabridos, relaja mucho. Más cuando logras hacer rabiar a tu compañero de al lado. Menospreciar el juego, mencionar lo malos que son, demostrar mi agrado por el más guapo y comparar este juego con partidos europeos, hace que cualquier fanático y esperanzando seguidor del fútbol local enloquezca. Y ahí está la diversión.
Cuando quieres estar bien, no importa donde estés ni con quién. Estar bien y pasarla bien también es una decisión. No importa los planes que se hagan, o si el día estuvo cargado de estrés y de discusiones. Terminar bien el día depende de cada uno, claro, no siempre resulta, pero hay que intentarlo. A veces, las cosas más absurdas te pueden sorprender, como estar en un bar, bebiendo, gritando, riendo, comiendo, con fútbol un miércoles por la noche.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

1 comentario:
Qué bueno leerte nuevamente, Fiorella. Me gusta como escribes (creo que ya te lo había dicho). No dejes de hacerlo.
Publicar un comentario